A 377 años del establecimiento del fuerte holandés

Cuando Valdivia tuvo bandera naranja

Jóvenes navegantes, bajo las órdenes del Príncipe de Orange, viajaron por los mares más temidos de su época estableciendo una colonia en el río de Guadalafquen, tanto curso arriba en el centro de la antigua ciudad como en su desembocadura, cambiando para siempre los designios futuros de la Blanca ciudad.

Fuente: Museo de Sitio Castillo de Niebla

Campamento holandés en la ribera del río Guadalafken, 1643

Campamento holandés en la ribera del río Guadalafken, 1643

Hacia el sur de la Plaza Mayor, el mapa holandés identifica la iglesia de San Francisco con la letra C (la iglesia en la plaza de San Francisco) y el convento con la letra D (el claustro San Francisco). También se identifica la plaza desplazada hacia el rio del conjunto San Francisco. Su borde poniente libre, domina las vistas al rio. Aquí se ubicó el Rollo de la Justica. El mapa holandés lo dibuja con mucha precisión manifestando la forma de una columna sobre tres gradas y coronada con una esfera y rematada con una cruz. La leyenda traducida del holandés expresa "la picota en la plaza de San Francisco" (Guarda en Flandes Indiano).

Paso obligado para la navegación mundial interoceánica, Valdivia fue centro de todas las miradas de las potencias mundiales europeas, que codiciaban su conveniencia estratégica, la calidad de sus aguas, maderas de renombre, como el alerce en tablas, los muebles y textiles, además de la leyenda del oro de más alta ley encontrado en América.

Desde el mismo siglo XVI, navegantes de todas las nacionalidades, jóvenes embarcados desde temprana edad en estos mares inciertos, fueron encomendados a reconocer las costas del Mar del Sur y establecer contacto con los mapuche, en un intento de alianza contra la monarquía católica. Durante el siglo XVIII, fueron los ingleses los que mantuvieron en alerta las rutas fluviales, generando la continua fortificación auxiliar de las costas, alarma produjo la expedición de Narborough, recibida en 1670, con la captura y juicio por espionaje de varios de los expedicionarios, entre ellos Carlos Henríquez.

Posterior a la destrucción de las 7 ciudades entre 1598 y 1602, ingleses, holandeses y franceses, crearon distintas estrategias de incursión hacia el sur del Reino de Chile, con intensiones de establecer un eje de abastecimiento y de conexión Atlántico-Pacífico, todas desde una perspectiva marítima.

Antecedentes a las historias de navegantes y naufragios que pueblan la imaginación de residentes y visitantes de la ciudad de Santa María La Blanca, y que pueden seguirse en los escritos del padre Gabriel Guarda O.S.B., son la expedición de Joris van Spilbergen en 1614, posteriormente lo hacen Jacques LeMaire y Willem Cornelisz Schouten en 1615, ruta que intenta seguir Brouwer. Hasta Francisco de Quevedo dedica en su "Sueños" letras a Chile y los holandeses en "La Hora de Todos y la Fortuna con Seso", publicada en 1636.

La fama de Valdivia o "Baldivia", como aparece en los mapas antiguos, era tal que se la creía la más rica de las Indias, calificada en esos términos por el geógrafo Mercator en sus Tablas Geográficas, por ello, el príncipe de Orange, con el apoyo de la Compañía Holandesa de las Indias Occidentales, el Gobernador de Brasil el Conde Mauricio, príncipe de Nassau-Siegen, encargan al almirante Hendrick Brouwer, el establecimiento de alianzas, el descubrimiento de las minas, la captura de la Isla Mocha y embarque de llamas, salitre y tinturas naturales, en un intento de colonización holandesa para Valdivia en 1643.

La almiranta Amsterdam, su vicealmiranta Vlissingen, el Eeendracht, el Oranjeboom y el yate De Dolfijn parten de Brasil al estrecho de Magallanes a comienzos de año. El navío Oranjeboom queda atrás con el mástil roto, llegando las demás en abril a Chiloé.

La expedición de Brouwer permanece entre el archipiélago y la costa, atacando la península de Lacuy, Carelmapu y Castro. Al salir decididos a Valdivia, embarcan voluntariamente 470 chilotes aliados con sus familias y los llevan al río identificado en el plano holandés como "Guadalauquen", zapallo de mar, nombre dado al actual río Valdivia.

El general muere el 7 de agosto, es embalsamado y llevado por su disposición a Valdivia, donde lo entierran con honores militares el 16 de septiembre de 1643 en las ruinas del antiguo claustro de San Francisco. Posteriormente, Alonso de Mujica lo mandará a desenterrar y quemar "por hereje", capturando a los desertores rezagados que serán una fuente de información para el repoblamiento.

El segundo a bordo, Elías Hercksmans, siguió los planes de su predecesor y ocupó tanto la boca del estuario como río arriba en la antigua ciudad, construyendo un campamento con un fuerte de cuatro baluartes, testigo material de su hazaña y fracaso, a orilla del río y el humedal de la laguna de San Antonio.

Soldado y poeta, Herckmans, publicó en Ámsterdam, en 1634, "Der Zeevaert", poema dedicado al elogio de las empresas marítimas holandesas, ilustrado con grabados, incluido uno de Rembrandt. Se le atribuye el vocabulario de 515 palabras y expresiones del mapudungun publicadas por primera vez en 1647 por Barlaeus, con su traducción en latín, pieza del mayor valor y segunda publicación sobre idioma mapuche conocida, después de la del padre Luis de Valdivia.

Isla Mancera, del Rey, Torobayo, Teja, La Mota, fueron escenario de las aventuras de este contingente de hombres. Se registrará en varios mapas de época la existencia de "Los Hornillos", para cocer el pan de los navegantes holandeses, frente a Las Mulatas e Isla Mota, sector El Bayo (Torobayo actualmente), identificados con el número 9 en el Plano del puerto de Valdivia para Amat de 1776. En la misma Isla Mota e Islote San Francisco, propiedad de los jesuitas, hubo baterías rasantes, que protegían el tránsito fluvial. En Isla del Rey circulan en la tradición oral leyendas sobre "piratas" pelirojos, origen del nombre de la localidad "Las Coloradas", por una familia de muchachas colorinas, barcos hundidos en el Tornagaleones y tesoros escondidos en las cuevas de la isla. Como Nelcutipay se registra el actual río Cutipay. Otro dibujo dejado por esta exploración en un diario manuscrito resguardado en La Haya y publicado por Guarda, indica la Isla del Rey como propiedad de don Pedro Caritipay.

La escuadra contaba con 1.082 hombres, divididos en 412 soldados, 200 marineros y 470 embarcados en el sur. Las piezas de artillería sumaban 130 unidades. El cronista Ovalle menciona lanzas y alfanjes, entre otras provisiones. Para el alojamiento se levantaron 62 barracas en la antigua Plaza Mayor.

Los corsarios realizan parlamentos con la población originaria, uno con 1.200 líderes y representantes provenientes de Valdivia, Mariquina, Osorno y territorio Cunco, sumado los ya mencionados 470 chilotes con sus mujeres y niños embarcados en Carelmapu, realizando comercio de armas y utensilios de metal, dejando algunos huídos y rehenes en garantía de una vuelta que nunca ocurrió. De los desertores, algunos fueron fusilados inmediatamente, otros juzgados en el barco y muertos, unos pocos castigados con baquetas y perdonados. Diego de Rosales dará noticias de algunos de ellos por Panguipulli.

Su visita deja interesantes registros: diarios de viaje de invaluable valor etnohistórico como Piso y Marcgravius, dibujos, planos y mapas, entre ellos, el Plano de la Universidad de Göettingen de 1643, fuente para identificar el trazado antiguo de la ciudad, coincidente con las calles actuales que forman parte de la Zona Típica del eje Yungay-General Lagos (Decreto 89/1991), bosqueja la geografía y a los habitantes originarios, llamados "canoeros chilenos", dibuja una casa de vigilancia en la punta del Cau Cau en la Isla Teja hacia el Calle Calle, un muelle de desembarco en la vuelta del río, identifican puentes, describe fuentes de agua dulce y los desagüaderos de las lagunas, uno por calle Janequeo y otro en Cochrane, donde aún se observa el declive al hualve de Purentu, la antigua Laguna de San Antonio, hoy Barrios Bajos, además de la pica de justicia o rollo de San Francisco y los terrenos del convento e iglesia.

Los vestigios arqueológicos del fuerte holandés de 1643 están contiguos a calle Orella, hacia el sector de la "Peña", puerta de entrada sur a la ciudad amurallada, donde está el Torreón de Los Canelos. Aún se puede observar a simple vista el desnivel del foso y el material constructivo asociado a restos de muros de piedra laja canteada, como registro material de parte del baluarte suroeste. Posteriormente a la repoblación fue refaccionado y servirá en tiempos del Gobernador Francisco Delso y Arbizu (1675 - 1677) para establecer ahí la Compañía de Pardos. La adaptación estuvo a cargo del ingeniero Diego de Matos.

La fuente de agua dibujada, señalada con letra E, estaría localizada entre el Pasaje Guarda (interior Barrio Esmeralda) y Camilo Henríquez bajando hacia Barrios Bajos, entroncado a la afluencia del Catrico, que asoma en Beneficencia.

En este mismo lugar, hacia el norte, se encuentran los vestigios de la Ciudad Real, la ciudad amurallada. El muro se extendía donde actualmente pasan las calles Libertad, Yungay, San Carlos y Pérez Rosales. Formaban un rectángulo rematado en cada esquina por un cubo o pequeña fortaleza. En medio del paño oriente se levantaba, como un torreón, el baluarte de San Miguel, coronado por un triple campanario que servía para dar las alarmas en caso de invasión o incendio. En el paño que daba al río, frente al muelle principal, se encontraba el cubo de San Ignacio y frente al muelle "Chiquito" (actual Aduana), el de San Francisco, ambos guarnecidos con poderosa artillería (Guarda, Flandes Indiano: 134).

Mientras tanto, en Lima, alarmados por semejantes noticias de establecimiento enemigo, se gatilla la repoblación de Valdivia (Miguel de Aguirre), entendido como de suma urgencia. Una enorme escuadra dirigida por el hijo del Virrey Toledo, parte a recuperar la "Llave del Mar del Sur". La flota del Marqués de Mancera arriba en febrero de 1645, estableciendo las bases de los castillos del estuario, hasta llegar a la refundación de la ciudad en el mismo lugar original en 1647, luego de una fuerte batalla el día de San Miguel.


Fuente de imágenes:

Planos de Valdivia, 1643. Universidad de Goettinger, Alemania. Digitalización de Ricardo Mendoza.

Mapa de Valdivia, incluido en la relación de la expedición de Brouwer. Journael ende historis verhael van de Reyse gedaen bij Costen de Straet Le Maire, naer de Custen van Chili, onder het beleyt van den Heer Generael Henrick Brouwer, inden Jare 1643 voorgevallen ... Amsterdan : Broer Jansz, 1646.104 páginas, [3] hojas de láminas plegables. En: Memoria Chilena.

Puerto de Valdivia en el siglo XVII, el cual muestra el fuerte de los holandeses designado como "La Fortaleza". Anónimo del siglo XVII. En Memoria Chilena.

Puerto de Valdivia y castillos, 1742. Archivo General de Indias. Sevilla, España.

Plano del puerto de Valdivia, elevado geométricamente en la América Meridional. Relación del gov[ierno] del Exmo. Virrey d. Juan de Amat hecha a su sucesor el exmo. S. D. Juan de Guirior : comprehensiva desde 12 de oct[ub]re de 1761 hasta 17 de julio de 1776. España, 1776. 2 volúmenes, [9] hojas de láminas plegadas. En: Memoria Chilena.

Holandeses de la expedición de Brouwer con nativos de Valdivia, 1643. Journael ende historis verhael van de Reyse gedaen bij Costen de Straet Le Maire, naer de Custen van Chili, onder het beleyt van den Heer Generael Henrick Brouwer, inden Jare 1643 voorgevallen ...Amsterdan : Broer Jansz, 1646. 104 páginas, [3] hojas de láminas plegables. En: Memoria Chilena.


Bibliografía:

Guarda Geywitz, F. Historia de Valdivia 1552 - 1952. Santiago de Chile: Imprenta Cultura. 1953.

Guarda, Gabriel OSB, Nueva Historia de Valdivia. Ediciones Universidad Católica. Santiago de Chile. 2001.

Guarda, Gabriel. La Sociedad en Chile Austral antes de la Colonización alemana (1645-1845). Andrés Bello. Santiago de Chile. 1979.

Guarda, Gabriel. Flandes Indiano. Las Fortificaciones del Reino de Chile 1641 - 1826. Ed. Universidad Católica. Santiago de Chile. 1990.

Henckel, Carlos. De Chilensibus. Revista universitaria / Pontificia Universidad Católica de Chile. Santiago: La Universidad, 1915 volúmenes, números 119-129, (1951), páginas [119]-129. En: Memoria Chilena.

Medina, José Toribio. Colección de Historiadores de Chile y de documentos relativos a la historia nacional. Tomo XLV. Los Holandeses en Chile. Biblioteca Nacional de Chile. Año 1923. En: Memoria Chilena.

Recursos adicionales

Plano de Valdivia de la expedición holandesa de Brouwer y Herckmans de 1643

Plano de Valdivia de la expedición holandesa de Brouwer y Herckmans de 1643

Agosto 24: Al amanecer, levamos el ancla, con viento del S.O. Los buques Amsterdam y Vlissingen. se hallaban bastante lejos al S.S.O. Adelantamos con el yate y entramos en el rio Valdivia, encontrándole en la desembocadura la anchura de una milla. Después de haber navegado media milla, sonda en mano, por profundidades de 20 a 4 brazas, encontrando por todas partes un buen fondo, fondeamos, no sólo por efecto de la marea vaciante, contraria a nuestra derrota, sino por haberse presentado delante de nosotros tres ramificaciones del rio, sin que estuviéramos seguros de cuál sería la ruta más conveniente (Medina).

Escuadra holandesa, con cuatro embarcaciones, en la boca del estuario del río Valdivia

Escuadra holandesa, con cuatro embarcaciones, en la boca del estuario del río Valdivia

En la tarde, continuando el río en derechura, después de haber avanzado una y media milla aguas arriba, el buque encalló, permaneciendo en esta situación toda la noche; igual cosa ocurrió a los buques Amsterdam y Vlissingen, que vararon simultáneamente. El río se extiende hacia arriba con muchas sinuosidades por ambos lados, con cerros cubiertos por ambas bandas de árboles y hermosos declives (Medina).

Canoeros circulaban desde tiempos prehispánicos por el único río totalmente navegable de Chile

Canoeros circulaban desde tiempos prehispánicos por el único río totalmente navegable de Chile

Agosto 26: Buen tiempo. Vinieron 10 valdivianos con tres canoas (monoxilas) a bordo, cuyo jefe era un capitán, dando a conocer su amistad y los deseos de comerciar con nosotros. Trajeron un cordero, sorprendiéndose en seguida al ver que las naves estaban provistas de tantos hombres y de tantas armas...

Barcos holandeses frente a la ribera oriente del río, bajo la Plaza de la República

Barcos holandeses frente a la ribera oriente del río, bajo la Plaza de la República

Agosto 28: Hacia medio dia fondearon frente a la ciudad de Valdivia los buques Eendracht y Dolphijn. (...) De esta ciudad destruida se encontraron aún muchos grandes y fuertes muros; contenia cerca de 450 casas, con varias calles y caminos cruzados, y además dos mercados extensos; (...) llena de árboles y de plantas silvestres, de manera que no se parece a una ciudad. Una vez que llegamos, disparamos en cada buque seis cañonazos, en manifestación de nuestra alegria (...) El resto de los hombres, cerca de 300, quedaron reunidos en la parte principal de la ciudad, donde antes había estado el mercado (hay un gran sitio abierto), armados todos a su manera, es decir, cada uno provisto de una lanza de 18 pies de largo, tanto los que montaban a caballo como los que andaban a pie. Algunos de los caciques (o jefes) pidieron al señor Crispijnsen que todos los soldados fuesen a tierra con sus armas y en orden militar para ser en ella acogidos y saludados, manifestando que habían esperado largo tiempo su arribo y que estaban deseosos de proporcionarles todo lo necesario (…) Los buques fueron amarrados con dos cables a los árboles, muy cerca de tierra, para lo cual hay mucha comodidad delante de la ciudad (Diario de Viaje de Brower).

Habitantes originarios y corsarios en playa de desembarco, junto a calle Janequeo

Habitantes originarios y corsarios en playa de desembarco, junto a calle Janequeo

Agosto 29: Como aún permanecían varados los buques Amsterdam y Vlissingen, sin alcanzar a Valdivia, el general Herckmans, con otras dos compañías, se trasladó al yate y vino a Valdivia; fué inmediatamente con todos los soldados a tierra, donde se hallaban cerca de 70 indígenas en orden militar, cada uno con una lanza; los demás, que ascendían como a 200 de a caballo y algunos a pie, habían partido con la intención de volver poco después (...) Además les entregó una carta credencial firmada por su alteza el Príncipe de Orange; esta fue leída primero e interpretada después por uno de los cautivos, la cual gustó muchísimo a todos ellos (…) partiendo de Castro y de Carelmapu, no se hubiese llevado a nadie para demostrar la verdad, ni tampoco quien supiera hablar el araucano y la lengua española, habría sido difícil encontrar alguno a propósito entre los valdivianos, porque ninguno entendía la lengua española (Medina).

Fuerte holandés, refaccionado sirvió para alojar a la Compañía de Pardos y Morenos

Fuerte holandés, refaccionado sirvió para alojar a la Compañía de Pardos y Morenos

Septiembre 3: Con hermoso tiempo y brisa del N.N.E., se desembarcó la tropa con todo su equipaje para ocupar las tiendas. Vinieron también como 30 canoas a bordo, conduciendo algunos animales y gran porción de chicha, llamada también cawau, que es la bebida de los chilenos (...) En este día el general Herckmans dirigió la palabra a los caciques mencionados de Osorno y Valdivia, que habían venido a saludarlo a él y a los suyos, a cielo raso y en presencia como de 1.200 (Medina).

Campamento de los marineros holandeses, en sector norte al Torreón Canelos

Campamento de los marineros holandeses, en sector norte al Torreón Canelos

Septiembre 16: Los marineros fueron a tierra y se ocuparon en rozar el terreno destinado a la construcción de un fuerte. Después de mediodía se dio sepultura al cuerpo del general Brouwer, en Valdivia, con grandes honores fúnebres, según las circunstancias. En la tarde sopló un temporal. (...) En virtud del acuerdo tomado el 7 del corriente, el señor Crispinjsen se despidió del señor general Herckmans y de los consejeros, regresando a bordo del buque Amsterdam, para partir cuanto antes con destino a Pernambuco, quedando aquí los buques Vlissingen, Eendracht y el yate Dolphijn, con 180 marineros y tres compañías de soldados, que ascendían a 296 hombres, al mando de Blaeubeeck, Vosterman y Flory (Medina)

La Fortaleza, Puerto de Valdivia en el siglo XVII

La Fortaleza, Puerto de Valdivia en el siglo XVII

Después de estos y otros varios discursos, los holandeses dieron por fin a conocer, con prudentes palabras, el objeto e intención con que habían traído aquí sus armas, siendo principalmente el cambiarlas por oro, porque habían oído que se hallaba en abundancia en varias partes. Los caciques, en respuesta, se excusaron unánimemente, diciendo que no sabian nada respecto a minas de oro, no habiendo desde largos años ni comerciado con oro ni fabricado objetos con este metal; pero que recordaban muy bien cuán grandes e insoportables cargas y crueldades les habían originado los españoles en otro tiempo cuando no se les llevaba bastante oro en tributo; les cortaban las narices y las orejas, añadiendo que se horrorizaban cuando pensaban en esto. Así, el sólo oír pronunciar el nombre de oro les era doloroso, por manera que este metal ni se buscaba ni era estimado entre ellos (Medina).

Plano Valdivia para Amat 1776, en el sector del Bayo se indican los "Hornillos" con el número 9

Plano Valdivia para Amat 1776, en el sector del Bayo se indican los "Hornillos" con el número 9

Octubre 5: Tiempo lluvioso del norte; el barco y un bote de la nave Vlissingen fueron rio abajo por gran trecho a fin de embarcar las bestias (...) para llevarlas cómodamente a los buques con el objeto de trocarlas (Medina).

Mapa de ríos y estuario de Valdivia 1776, señala con letra N Los Hornillos y con la letra P el Castillo de los holandeses

Mapa de ríos y estuario de Valdivia 1776, señala con letra N Los Hornillos y con la letra P el Castillo de los holandeses

Octubre 11: Por hacer este día viento oeste y muy buen tiempo, el secretario Johan van Loon con algunos otros fueron de paseo a tierra. Después de vueltos a bordo en la tarde, comunicaron al General que, caminando a lo largo del rio hacia arriba, habían visto en una planicie cerca de la orilla, algunos soldados que se ocupaban en cambiar con los chilenos sus sables por carneros. Habiendo avanzado un poco más por el mismo camino, habían visto parados muchos chilenos, llevando sus armas, encontrándose entre ellos uno de los españoles capturados, llamado Antonio Sánchez Ginés, con quien reñían exasperados y a quien querían matar, echándole la culpa de haber ocasionado el que se construyese aquí un fuerte, por haber dicho a los nuestros que se encontraba oro aquí; pero él se excusaba de todo esto, diciendo que había sido prisionero de los holandeses y que ellos lo habían llevado a Carelmapu contra su voluntad (...) Poco después, algunos caciques y chilenos, en 10 a 12 canoas, vinieron a ver al General, trayendo 12 carneros y un puerco, los que el General recibió en trueque de 4 hachetas, 2 cuchillos y algunos corales. Uno de los caciques se llamaba Checulemo, el otro era un enviado del cacique Tanimanqui, de Imperial le contestó el cacique Checulemo que seria mejor quedarse, fortificándose aqui cerca de la costa; que no enviara tampoco con aquel cacique ninguno de los suyos con pretexto de botin, porque creia seguramente que serian llevados a una carniceria. Estos caciques partieron en la tarde honrados con un cañonazo de despedida (Medina).

Holandeses y mapuche en Valdivia, al medio un lenguaraz y una llama u oveja de la tierra

Holandeses y mapuche en Valdivia, al medio un lenguaraz y una llama u oveja de la tierra

Octubre 26: Vinieron también algunos caciques de Valdivia con otro llamado Canimanqui, de Cautén o Imperial, y con el cacique Nicolante, de Calle Calle, trayendo un guanaco de Queule, que obsequiaron al General, mostrándose muy tristes a causa de su partida. (…) Los chilenos llaman a estas ovejas chiluwecke (chilihueque), esto es, ovejas del país: las matan con ocasión de gran festín, cuando se alegran en compañía de sus amigos (...) en manifestación de amistad o de fraternidad (Medina).

Plano holandés superpuesto a imagen actual de Valdivia

Plano holandés superpuesto a imagen actual de Valdivia

Aún es posible observar el antiguo trazado de la ciudad de Valdivia del siglo XVI, una de las más antiguas de Chile, aflorando vestigios del pasado en cada esquina de su casco histórico, resguardado por sus torreones, del Barro y de Los Canelos, Monumentos Nacionales desde 1926, vigilantes del fluir de una ciudad clave en la navegación mundial.

Materias: Antropología - Historia
Palabras Clave: Arqueología histórica - Centro de Interpretación Patrimonial - Historia de Valdivia